PROCESO TEQUILA

Nuestro tequila es producido en Amatitán, Jalisco (México). El tequila es producido 100 por ciento de agave tipo Tequilana Weber –también conocido como agave azul-. 

Su elaboración ya no es estrictamente artesanal –como sucede con el mezcal- pues sus procesos se han ido industrializando con los años. 

El tequila ha ido evolucionando con la vida de los pueblos de México gracias a la industria y a las familias productoras –que pueden sumar siglos de tradición con un papel protagónico en la cultura mexicana-. 

Fue en 1974 cuando se le reconoció al tequila su “Denominación de origen”.

¿Cómo se elabora? 

Antes que nada, son seleccionados únicamente los agaves que se encuentran en su punto óptimo de madurez. Lograr esto le lleva al agave entre siete u ocho años. Una vez seleccionados, comienza la labor de la jima.

El proceso de la jima es llevado a cabo por un jimador, que utiliza un cuchillo redondo y filoso llamado coa con el que corta las pencas del agave. Este proceso es totalmente manual. 

Una vez que se han recolectado todas las piñas de un determinado lote, se envían a la fábrica para  iniciar con la elaboración del exquisito destilado. 

Las piñas se introducen en los hornos autoclaves para iniciar el proceso de cocción, que se prolonga por espacio de 12 horas aproximadamente. Con este proceso se consigue desdoblar los azúcares del agave y se obtienen los jugos o mostos que quedarán listos para ser fermentados. 

Una vez que las piñas han sido cocidas perfectamente, se trasladan al área de la molienda, en la que se extraerán los azúcares que se encuentran en la fibra del agave y se exprimirán los jugos de agave. Estos jugos o mostos son la fórmula esencial para la fermentación. 

El mosto se inocula con un cultivo microbiano para comenzar con el proceso de fermentación. Es en esta fase en donde se produce el alcohol y otros componentes que conformarán el tequila. Se lleva a cabo en enormes tanques de acero inoxidable abiertos, cuidando estrictamente la temperatura de fermentación que debe oscilar entre los 30º y los 42ºC. El proceso puede durar entre 12 y 72 horas. 

Como última fase del proceso de elaboración del tequila tenemos la destilación mediante la utilización de alambiques de acero inoxidable. A la primera destilación se le llama “ordinario” y a la segunda “rectificado”. En esta fase, considerada la final, se obtiene el tequila. 

El tequila, que puede alcanzar hasta un contenido alcohólico del 55 por ciento, se diluye en agua destilada antes de envasarse para lograr una bebida bebible, que usualmente posee de 38 a 40 por ciento de alcohol. 

La maduración del tequila, que se lleva a cabo en barricas de roble americano o francés, le proporcionará aromas, colores y sabores característicos del tipo de tequila que se quiera obtener sumando a esto el tiempo de almacenamiento para lograrlo.